Close

Noches de luchas, héroes y villanos

Con un espíritu under y el empuje de la juventud, un grupo cada vez más numeroso de atletas lleva la Lucha Libre al teatro. Un mundo extremo en el que las increíbles coreografías desatan la locura del público y donde vale todo… menos los discursos de odio.

Por Ariel Diez  | Gentileza: Agencia Télam

Noches de Luchas con Legin Nueva Era Foto cortesa Matas lvarez

 

Noches de Luchas con Legión Nueva Era. Foto: cortesía Matías Álvarez

En esta disciplina deportiva los grises en el reglamento permiten resultados impredecibles. El actual campeón se hizo del título en una gran final con un resultado injusto y poco ético, aunque no ilegal. En aquella oportunidad el público no dejó pasar la situación y el abucheo fue generalizado, pero eso no le importó a un soberbio Ricky Rocca, quien se alzó con el cinturón de Catch Argentino de Legión Nueva Era, luego de entrar sorpresivamente al ring, intimidar al árbitro, expulsar a un exhausto Teo Griffin hacia las tribunas y lograr una cuenta de tres sobre un nockeado y, ahora, excamcampeón Maikol. “¡Llegó Papá! Les dije que este cinturón venía conmigo”, gritó desafiante el nuevo líder del certamen y más de un espectador se quiso tirar al cuadrilátero para equilibrar lo ocurrido.

Esa situación y centenas de otras son las que se viven en las ediciones mensuales de lucha libre de Legión Nueva Era Argentina, la última vez fue el 10 de julio bajo la modalidad de “La Caja Misteriosa II” en el Teatro Mandril, (Humberto 1º 2758, CABA) y la próxima será este 27 de agosto, bajo el título de Dojo Show, en el Club Cultural Quetrén (Olazabal 1784). Se trata de un mundo en el que se mezclan los golpes de coreografía con los reales, donde el público es cómplice de una obra de teatro extrema con más improvisación que un guión estructurado y todo es amenizado con un vaso de cerveza mientras suenan los Misfits.

Ricky Rocca levant el cinturn de campen Foto cortesa Matas lvarez

 

Ricky Rocca levantó el cinturón de campeón. Foto: cortesía Matías Álvarez

“Lo más fácil sería decir que una lucha es un entretenimiento deportivo. Tiene mucho de teatro, pero hay mucho realismo. Hay una intención de contar una historia, pero siempre se remarca que arriba del ring el personaje tiene mucho de la historia personal de cada uno. Tu personaje salió de adentro. En mi caso es mi historia de redención”, explicó el excampeón Maikol, un semi-villano y semi-héroe, que arriba del ring continúa siendo el joven metalero de Zona Sur del Gran Buenos Aires.

“Mi personaje soy yo pero elevado al cien por ciento. Es mí historia de enojos por cosas que viví y nunca pude mostrar. En Legión me lo permitieron. Es muy catártico”, agregó.

Maikol es uno de los más de 40 luchadores y luchadoras que están en Legión Nueva Era Argentina, una compañía promoción de wrestling profesional, y en el Dojo, la escuela y semillero de competidores. Ninguno de ellos supera los 30 años, por lo que no vivieron la época dorada del clásico Titanes en el Ring pero se inspiraron en la World Wrestling Entertainment de Estados Unidos (WWE), la AEW, laGCW, la New Japan Pro Wrestling y la sagrada lucha libre mexicana. Esta impronta juvenil le da a los encuentros un  espíritu de gestión independiente y una estética de rock alternativo.

La “troupe” está compuesta por atletas profesionales y amateurs, donde la mayoría lo hace por pasión, ya que muchos se dedican a otras actividades laborales que pueden ir desde ser profesores de educación física a jefes de cocina. Todos siguiendo un mismo objetivo: levantar en algún momento el preciado cinturón del torneo y sentir el amor o el odio del público. Este último punto es central porque en el ámbito del wrestling los buenos no son tan amados y los malos no son siempre odiados.

Chuck Dixon vs CamiLove Foto cortesa Matas lvarez

 

Chuck Dixon vs. CamiLove. Foto: cortesía Matías Álvarez

“Digamos que los luchadores somos los que manejamos el hilo de la tensión y el drama en el evento, por más que sea algo deportivo. En mí caso soy yo. No tengo límites en mostrar mi personalidad ni mi orientación sexual dentro y fuera del ring, solo que cuando lucho trato de mostrar mis habilidades deportivas dándolo todo al cien por cien”, indicó Cami Love, un joven luchador chileno que es capaz de generar golpes glamorosos que no están privados de potencia. Él junto a su compatriota Cassandra y el italiano Angelo Donati Junior forman parte de Legión Chile y estuvieron de paso por Argentina para la última competición.

CamiLove y otros atletas encontraron en la Lucha Libre contemporánea un espacio en el que no hay lugar para los discursos de odio ni la discrimación.

Por su parte, Angelo Donatti Jr., un atlético villano con acento italiano, destacó: “En Italia no hay un ambiente de la lucha tan desarrollado como en Latinoamérica. En Chile, particularmente hay muchas agrupaciones y ciudades competitivas. Allá es mucho más difícil para poder competir y entrenar. Desde chico tuve la pasión por la Lucha Libre y hasta contribuí con el desarrollo de eventos de lucha de Estados Unidos en Europa, pero tuve la suerte de poder desarrollarme en Chile”.

“Lo más fácil sería decir que una lucha es un entretenimiento deportivo. Tiene mucho de teatro, pero hay mucho realismo. Hay una intención de contar una historia, pero siempre se remarca que arriba del ring el personaje tiene mucho de la historia personal de cada uno

Maikol

“Empecé a luchar hace un año, pero vengo practicando hace cuatro con maestros chilenos como Eddie Vergara, Berner y ahora con André Monoya”, indicó para bromear después: “Siempre tengo que aclarar que soy realmente italiano, solo que aprendí un español chileno”.

Si te gustan las nerdeadas la lucha es tu lugar

“La Caja Misteriosa, en este caso la Caja Misteriosa Dos, fue un evento de lucha encerrado en el mundo de Legión, un universo donde todo puede pasar. No se anuncian las peleas y la gente viene a ver luchas en las que no sabe lo que va a pasar. Defensa de títulos, luchadores internacionales, duelos no esperados y más”, explicó Juan Manuel Lavolpe, quien junto a Sofi Diamond son los productores de los eventos y conducen el podcast temático “El Tope Suicida”.

Exodus y Pandemia mostrando su poder Foto cortesa Matas lvarez

 

Exodus y Pandemia mostrando su poder. Foto: cortesía Matías Álvarez

“Comenzamos a organizar estas noches de luchas en Halloween del año pasado. Dijimos tenemos que poner un ring en un teatro. Acá hay mucho talento y profesionalismo. Veníamos de una costumbre de Cien por Ciento Lucha y de Titanes en el Ring, que obviamente tienen todo el valor del mundo, pero entendíamos que afuera, en otros países, ya se estaba haciendo otras cosas y de repente encontrarnos a Legión con esas técnicas y con esa propuesta que perfectamente pueden trascender al club de barrio”, remarcó Diamond.

“La lucha libre tiene mucha mística. Es imposible que no te guste si, por ejemplo, te gustan las películas de superhéroes, si te gusta ‘Game of Thrones’, si te gustan las nerdeadas y el mundo del cómic. Ver a un luchador es como ver a un superhéroe en acción”, agregó.

“Por eso las experiencias en los teatros son buenísimas. Se cambió el club de barrio por un espacio profesional donde encontrás luces y sonido que complementan la lucha. El teatro te da eso de que lo podés disfrazar y, de repente, no hay nada que enviarle a un show de lucha libre indie chico de Estados Unidos”, enumeró Juanma.

De boca en boca

“Para nosotros las luchas acá tienen eso de los festivales under. Súper barriales. Una movida que nos hace tomarnos tres transportes para llegar porque somos de Zona Sur. Esto reúne a los góticos, los freaks, el animé. Un montón de la cultura under todo junto”, ejemplificó Martina, una joven que en el verano comenzó a asistir a las veladas de la Legión.

Por su parte, Diego llegó a los eventos de lucha gracias a un amigo que sigue las competiciones con su puesto de artículos de colección y confesó que, sin haber sido fanático del wrestling en el pasado, hoy se transformó en un gran conocedor.

“La primera vez fui al Riestra pensando que era algo medio pintoresco nomás y me encantó la adrenalina que vi sobre y fuera del ring. Volví a mi casa re emocionado, empecé a seguir los instagrams de la gente de Legión y hasta me metí en una tipo Wikipedia que hay sobre lucha para saber más”, precisó.

El Lder Francisco Roln junto a Sofi Diamond y Juanma Lavolpe Foto cortesa Matas lvarez

 

«El Líder» Francisco Rolón junto a Sofi Diamond y Juanma Lavolpe. Foto: cortesía Matías Álvarez

Una sola regla: no se aceptan discursos de odio

En las noches de Lucha Libre de la Legión Nueva Era vale todo, desde aprisionar al árbitro para que no pueda intervenir en la acción hasta un simple piquete de ojos. Lo que no se aceptan son los discursos de odio y discriminación adentro y afuera del ring. Es la única regla que rige tanto para los luchadores como para los espectadores.

“Gracias al público, a la gente en donde me presenté estuvo siempre todo súper bien. La recepción de la gente conmigo y mi personaje, que soy yo mismo, ha sido increíble nunca he tenido ningún tipo de problema, ya sea por el tema de la orientación sexual o por mi estética jamás tuve algún tipo de problema en el ambiente”, destacó Cami Love, quien destacó la tolerancia hacia el movimiento Lgbtiq+ y las disidencias en ambos márgenes de la cordillera de Los Andes.

Conurbardo Teo Griffin y Frankie Legrand amados por el pblico Foto cortesa Matas lvarez

 

«Conurbardo» (Teo Griffin y Frankie Legrand) amados por el público. Foto: cortesía Matías Álvarez

Por su parte, Sebastián, es un asiduo concurrente a las veladas de lucha de Legión y remarcó el proceso de inclusión que con el tiempo se dio en el ámbito de las diversidades.

“Yo no sé si el camino está allanado del todo en otros eventos o en otras empresas. Lo que sí se ve es que en Legión eso pasa y está buenísimo porque los pasos se están dando gracias a la juventud. Había una cultura previa que estaba muy marcada por otra cosa”, explicó.

De igual modo, Martina remarcó que la tolerancia viene de la mano de los diferentes ámbitos que confluyen en los eventos, tanto del público como de los luchadores. “Las lógicas de las diferentes identidades y de la naturalidad de los personajes van de la mano”, señaló.

“Está claro desde la convocatoria que se le habla a la juventud para que pueda ser quién es”, agregó Martina.

Chuck Dixon y un gran tope suicida contra el Chef de La Kocina de Kuma Foto cortesa Matas lvarez

 

Chuck Dixon y un gran «tope suicida» contra el Chef de La Kocina de Kuma. Foto: cortesía Matías Álvarez

Por su parte, Sofi Diamond, una de las productoras del evento, subrayó que la idea de hacer estos espectáculos en los teatros busca romper con algunas tradiciones sobre los espacios en los que históricamente estaban asociados a los varones. “Buscamos ampliar el espectro y que sea un espacio no solo para todas las edades, sino para todas las identidades y que la gente pueda venir y pasarla bien”, indicó.

“Nosotros queremos que el público estalle en alegría y que exprese sus sentimientos. Que al que es malo le digan que es re malo y al que es bueno le digan que es re bueno, pero son shows donde nosotros no vamos a tolerar ningún tipo de insulto homo odiante, lesbofóbico, transfóbico, xenófogo y todo eso. Nosotros en conjunto, tanto los organizadores como los luchadores, no lo bancamos, no lo aceptamos y la verdad es que el público responde perfecto, porque el público viene a pasar una linda noche”, remarcó Diamond.

Lucha de clases

El mundo de la Lucha Libre no es ajeno al enfrentamiento entre bien y el mal que puede rastrearse desde la Ilíada de Homero hasta el presente y el público elige de qué lado ponerse. Las antítesis hacen del show y el espectáculo.

En los circuitos del wrestling de habla hispana se adoptaron los términos acuñados por la meca mexicana para definir la clase a la que pertenece cada luchador: Los “Rudos” y los “Técnicos”. Los primeros son los luchadores que no cumplen con las reglas establecidas ni con las morales, los que no dudan en usar cualquier método para ganar.

Los “Técnicos”, en tanto, son los respetuosos de las reglas, el juego limpio y el honor.

Pequeño manual ilustrado de la Lucha Libre

En las luchas libres puede haber combates uno contra uno, en pareja, en trío y así hasta llenar el ring con equipos, como también puede haber un combate todos contra todos.
A continuación va un breve glosario para estar ingresar al mundo del catch.

Mano a mano: Es el combate de uno contra uno.
Relevos: es cuando participan más de dos luchadores pero no al mismo tiempo, si no esperando el turno que se da cuando el que está adentro del ring toca la mano del que está afuera.
Feud: es la rivalidad entre dos o más luchadores.
Dinastía: es un lazo de sucesión entre luchadores de diferentes edades dado por pertenecer a la misma familia o por adopción profesional.
Gimmick: es la personalidad e historia del personaje
Babyface: es el luchador técnico más querido por el público.
Heel: es el luchador rudo que genera mayores emociones en el público.
Tweener: es el luchador que está en el medio, a veces técnico otras rudo.
Final limpio: cuando un encuentro termina de manera legal.
Falso final: cuando un evento preparado o fortuito hace que no se llegue a un final pero uno de los competidores cree que sí.
Final sucio: cuando la lucha termina y consagra a uno de los competidores bajo una trampa.

arielhdiez@gmail.com | Sitio web | + posts

Correntino. El mate y el río como banderas.
Licenciado en Periodismo (Facultad de Ciencias Sociales – UNLZ). Especializado en política, estadísticas, diseño web y herramientas digitales para visualización de datos. Actualmente trabaja como editor en la web de la Agencia de Noticias Télam.

scroll to top