Close

La violencia de género aumentó un 18% en cuarentena

El Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO), orientado a evitar el aumento de contagios del coronavirus, tuvo su contracara para las personas obligadas a convivir con sus agresores. De acuerdo a informes oficiales, los hechos de violencia física y psicológica aumentaron un 18% en la cuarentena. “Cuando hay violencia en una familia, lo único que protege es la conexión con el afuera”, destaca la abogada especialista en temas de género, Sandra Nitti.

La violencia doméstica siempre ha sido una de las principales violaciones de los derechos humanos a nivel mundial. “En los últimos 12 meses, 243 millones de mujeres y niñas (de edades entre 15 y 49 años) de todo el mundo han sufrido violencia sexual o física”, según informa ONU Mujeres. Con el avance de la pandemia, esta cifra creció exponencialmente.

“El confinamiento aviva la tensión y el estrés generados por preocupaciones relacionadas con la seguridad, la salud y el dinero”, explica Humzile Mlambo-Ngcuka, Directora Ejecutiva de ONU Mujeres. Asimismo, agrega que “refuerza el aislamiento de las mujeres que tienen compañeros violentos, separándolas de las personas y los recursos que mejor pueden ayudarlas. Es la situación perfecta para ejercer un comportamiento controlador y violento en el hogar”.

En Argentina hay un femicidio cada 23 horas. En su última investigación, el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad informó que aumentaron 18% las llamadas al 144 del 20 de marzo al 30 de septiembre por violencia de género. “El total de comunicaciones recibidas, desde el inicio de 2020, fueron 81.677, correspondiendo el 89% a la modalidad de violencia doméstica y casi la totalidad refirieron sufrir violencia psicológica por parte del agresor”,  releva el informe. 

Postperiodismo consultó a la abogada especialista en género y violencia, Sandra Nitti, quién expresó: “La pandemia agrava el aislamiento, porque el violento es un cobarde, es doble fachada, es el típico que actúa de una manera en el ámbito íntimo y lo niega en público”. En ese sentido, indicó que “la única vacuna contra la violencia es educarnos a todos en derechos, en libertad, en respeto al otro, en conocer qué significa el consentimiento, cuándo sí, cuándo no”. “En respetar al otro en su individualidad está la clave. Trabajar en violencia se trata de esto”, aseguró Nitti.

El estudio “Violencia de género en tiempos de pandemia y confinamiento” realizado por MiguelLorente-Acosta y publicado en ScienceDirect explica que “dentro de la estrategia de control, el agresor juega con los elementos estructurales a nivel social y con el control individual para aislar a la mujer de sus fuentes de apoyo externo, fundamentalmente familia, amistades y entornos, con el doble objetivo de aumentar el control y conseguir impunidad por la violencia que ejerce”

Por otra parte, el trabajo agrega que “el riesgo en esta fase va a venir determinado en gran medida por los factores de riesgo individuales y por la historia de violencia previa, tanto antes del confinamiento como por el desarrollo y la evolución durante él. Estos elementos hacen que los factores de riesgo incidan más en el mantenimiento de la violencia en todas sus formas y en la repetición de las agresiones”.

Siguiendo esa línea, y de acuerdo con Nitti, durante el ASPO, “la violencia, el abuso sexual infantil, el maltrato a las personas mayores, el maltrato a las personas con discapacidad, quedó en manos de los perpetradores”. 

La abogada hace referencia en el incumplimiento de la Ley 26.601 de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes tiene más de 20 años y en muchos ámbitos no se respeta, no se conoce, no se instruye. Lo mismo sucede con la Ley 26.485 de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres, y la Ley 13.168 de protección contra la violencia laboral. A pesar de ello, Nitti sostiene que “se están desarmando los nudos de la diferencia y discriminación, pero si el vulnerado no está apoyado desde la educación, desde una legislación contundente, siempre pierde”. 

Es sabido que es un proceso que está modificándose de poco, no solamente con perspectiva de género, sino también con la perspectiva de respeto a los diversos, a las comunidades originarias. Argentina, desde la reforma constitucional del año ´94, incorpora legislativamente todo lo necesario para modificar las perspectivas, “pero todavía nos se modifican porque se necesita educación para todos y todas”, reflexiona Nitti. 

“Es fundamental que nos eduquemos en lo distinto y que se entienda que no está bien vulnerar a otro”, señala la abogada y capacitadora.

Hay un patrón que se repite en los casos de las mujeres vulneradas, tiene que ver con que la mujer todavía no entiende que estar con alguien si no la está pasando bien está muy mal. “Aprendimos a tener que tolerar, trabajar para que una pareja continúe, crezca y que se entienda. Nuestras subjetividades todavía tienen incorporado”, se lamenta. 

Otra cuestión a tener en cuenta como patrón, es que desde que comenzaron a ponerse las cosas en palabras y a entender mecanismos de sometimiento e intentar frenar o mostrar disconformidad, el varón reacciona con más violencia. “Tiene que ver con someter, desde lo simbólico, un grito o una mirada, y si no alcanza con violencia física”. 

El proceso de deconstrucción machista no resulta simple. Para la especialista “el argumento del feminismo es tan contundente, letrado y cuidadoso que [los varones] no lo pueden refutar, entonces muchos hombres lo apoyan, pero en definitiva sienten en su médula que la pornografía no es abusiva, que no están a gusto porque no deben hacer chistes sexistas, o que pueden pagar por sexo. Tienen en su ADN que el espacio público es más de ellos que nuestro”. Por eso deja en claro que las mujeres tienen derecho al ámbito público, a su cuerpo, a decir que no. 

Recientemente el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad elaboró un Plan Nacional de Acción contra las Violencias por Motivos de Género que propone abordar de manera participativa, federal, multiagencial, transversal e interseccional una problemática estructural y que requiere del compromiso de toda/os para construir una sociedad más justa e igualitaria. 

Recordá que si estás viviendo una situación de violencia de género, podés llamar de forma gratuita al 144, desde cualquier punto del país las 24 horas del día. 

«La pandemia en la sombra: violencia doméstica a raíz del COVID-19», Campaña ONU Mujeres. Se recomienda activar la función de subtítulos.

Valeria Guerra
+ posts

Lic en Ciencias de la Comunicación (UBA). Posgrado en Comunicación Corporativa (UADE). Maestrando en Gestión de la Comunicación en las Organizaciones (Universidad Austral). Periodista agropecuaria. Comunicadora en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria.

scroll to top