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Fútbol, amor, militancia y activismo LGBTQ

Pamela Visciarelli y Mariana Blanco se casaron el 18 de noviembre de 2011 , a sólo 16 meses de la sanción de la Ley de Matrimonio Igualitario y a 1 año y 1 día de conocerse. Es que como dice el refrán el “amor es más fuerte” y, en este caso, tan fuerte es este amor, que al poco tiempo agrandaron su familia con la llegada de dos niñas, Juana y Eva. “Con el apoyo incondicional de mi mamá”, se emociona Pamela en la entrevista que mantuvo con PostPeriodismo.

Esta historia comenzó allá por el 2010, cuando ambas se cruzaban en los partidos de Futsal: Pamela como arquera y Mariana como Directora Técnica. Gracias a la intervención de una amiga, esas que siempre están para hacer el aguante, concretaron un encuentro, y a partir de ahí no se separaron más. 

Juntas y enamoradas dieron el sí en el 2011.“Fue super emotivo y emocionante porque había pasado muy poco tiempo de la Ley y algunxs nos miraban como si fuéramos extraterrestres, hasta nos sacaban fotos ese día”, recuerda Pamela. 

El camino para ser mamás no fue fácil. Al principio no había Ley y contaban con muy poca información. Luego de indagar en varios centros, probar con 7 inseminaciones artificiales en el cuerpo de Mariana y, finalmente, con la sanción de la Ley de Fertilización Asistida -que “las igualó porque el costo económico era muy alto” y “para nosotras fue un momento mágico”- conocieron a su doctora, que les aconsejó el método ROPA (donación de ovocitos de la pareja). Fue así como nació Juana, un 7 de mayo de 2016.

Pamela se emociona cuando recuerda que, en el 2016, fueron al Instituto Patria a conocer a Cristina Fernández de Kirchner, que le tocó la panza de Mariana. “Le contamos que éramos muy felices esperando a Juanita. Fue super emotivo por nuestra militancia y por todo lo que ella se jugó contra tantos permanentemente y que se puso esta ley al hombro con un discurso hermoso diciendo que la ley era transversal y que ella quería un país con los mismos derechos para todxs”. 

Luego de dos años, el 30 de agosto de 2018, llegó Eva a sus vidas, usando dos embriones que habían quedado de la inseminación anterior y que Pamela llevó en su cuerpo. 

A 10 años de la sanción de este hito para nuestro país, Pamela nos cuenta cómo viven y piensan festejar este aniversario tan especial. 

Lo vivimos muy felices. Nosotras día a día tratamos de inculcarle a Juana y Eva la diversidad. Hablarle de los distintos tipos de familia desde lo cuentos, los dibujitos. Tratamos de abrir esos caminos que nos parecen súper importantes para ellas y en este contexto de pandemia, por supuesto que nos gustaría estar festejando en otro lado, tal vez con un gran evento en el Senado o en Casa Rosada. Porque se cumplen 10 años de una Ley que cambió la vida de un montón de familias, una Ley que quedó para siempre y que la lucharon y militaron un montón de compañerxs, las organizaciones sociales, la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Travestis, un montón de gente que se puso al hombro el proyecto, que 10 años atrás se sentaban en los canales a discutir con diputados y periodistas totalmente cerrados y opuestos a la Ley y que luego votaron en contra. Entonces una recuerda todo lo que fue el debate y es emocionante que se cumplan 10 años y lo que hizo una Ley. En nuestro, caso amplió una familia. Hoy somos una familia de dos mamás y creo que es un logro histórico. Para mí, se trata de una de las leyes más lindas que tenemos como país, y de hecho nos convertimos en el primer país de América Latina en aprobar el Matrimonio Igualitario, así que es súper fuerte y emocionante”. 

¿Qué se mejoró como sociedad con la Ley en estos 10 años?

Se creció muchísimo, si te ponés a recordar lo que fue el debate, las marchas en contra, lo peleada que estuvo la votación en el Senado -más que en Diputados- y después ver que unos años más tarde se aprobó una Ley de Identidad de Género por unanimidad, es sorprendente. Eso quiere decir que la Ley de Matrimonio Igualitario marcó un antes y un después en las discusiones, en la diversidad. Yo siempre digo que es horroroso escuchar gente con discursos homofóbicos que atrasan, pero más aún de nuestros representantes y eso era lo que más dolía; pero el avance es muy grande. De hecho, ahora se están peleando leyes y derechos que aún faltan, en un contexto con las mujeres en la calle y creo que todo eso fue el camino de grandes luchadorxs, de grandes compañerxs que salieron a la calle y levantaron banderas. Ganamos derechos y eso ayudó a que hoy los debates, si bien son muy pasionales y se viven siempre de un lado y del otro, están en la agenda diaria, nacional, de los políticos. Creo que eso es lo más importante; que hoy volvamos a tener un país igualitario, que trabaja día a día en seguir ampliando derechos. Eso es hermoso, y una que es activista de la lucha y de la diversidad lo vive con mucha emoción”

Con respecto a lo que aún hoy cuesta, Pamela se autodefine como una “tachadora N° 1 de formularios” y afirma que “como familia de dos mamás lo que más nos cuesta aún en algunos lugares, son los formularios que hay que completar. Estos quedaron obsoletos y son para un sólo tipo de familia; sin embargo, hoy hay un montón y no está bueno llegar a un colegio o una colonia y encontrar nombre de mamá y nombre de papá, porque no sólo es que hay familias de dos mamás o dos papás, sino que hay de tíos y abuelos, primos, que se ponen al hombro la crianza de lxs ninxs y creo que eso es lo que más duele, aunque si bien las veces que lo he planteado se me ha dado la razón”.

Pamela destaca que a través de su cuenta de Instagram @dosmadresargentinas ellas visibilizan, empoderan otro tipo de familia, con mucho amor, y derriban prejuicios. “Duele que las publicidades o las marcas importantes muestren determinadas familias en las redes sociales, porque son muy pocas las que se animan a romper con esa idea y siguen con la heteronorma, pero hay que apuntar ahí a seguir decontruyéndose para lograr el país que queremos para nuestrxs hijxs”.

¿Cómo te imaginás de acá a 10 años, con tus hijas adolescentes? ¿Cómo crees que va a estar la sociedad? 

La verdad es que se trata de una pregunta que nunca me hice, pero imagino a Juana preguntándome ¿de verdad ustedes no se podían casar? Y ¿por qué?, ¿quién decía que no? ¿Y de verdad casi que no sale la ley? De hecho, a mi me parece loco aún hoy, a 10 años, que no nos podíamos casar, que no nos podíamos decir, sí quiero en un registro civil si no era por un fallo de la justicia. O el tema de ser dos mamás; creo que en 10 años más va a ser mucho mejor que ahora en cuanto a derechos. En cuanto a la diversidad, lxs ninxs ayudan mucho a que eso sea así. Ellxs viven todo con normalidad; es su familia. Juana vive con sus dos mamás y en el jardín hay dos papás, y abuelos, e incluso tías. Siempre digo que la familia es donde unx encuentro el amor y se queda. Así que ojalá que cuando estemos festejando los 20 años de la sanción sea en una plaza o en un Congreso lleno y ellas levantando la bandera de la diversidad. Eso es lo que sueño y me gustaría”. Pasaron muchas cosas desde la sanción de la Ley 26.618 que permitió que en Argentina las personas puedan casarse con quien amen, sin distinción de su género. Sin dudas, falta mucho aún, pero este 15 de julio levantaremos la bandera de la victoria al festejar que la Ley de Matrimonio Igualitario se consagró como un hito más en la lucha por los derechos y la igualdad de las personas ante la ley. Y Pamela, Mariana, Juana y Eva son un ejemplo de que el amor es amor. 

Georgina Vitetti
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Especialista en telecomunicaciones y políticas públicas de información y comunicación. Con más de 10 años de trabajo en el Senado de la Nación. Actualmente se desempeña como asesora legislativas en la Comisión de Sistemas, Medios de Comunicación y Libertad de Expresión de dicha Cámara. Es Lic. en Comunicación Social (UNLP), con una especialización en Comunicación y Medio Ambiente.

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