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Depresión y salud mental en el deporte: el caso de Simone Biles

Después del retiro de la gimnasta estadounidense de Tokio 2020, Simone Biles, se pone de manifiesto la necesidad de considerar la salud mental de les atletas de élite.

Gentileza: El Grito del Sur

La gimnasta estadounidene Simone Biles sorprendió al mundo entero retirándose de las competencias grupal e individual all around de los Juegos Olímpicos. La deportista, ganadora de cuatro medallas de oro en Río 2016, 25 títulos mundiales y considerada la mejor gimnasta de todos los tiempos (Greatest Of All Times o GOAT), explicó que había tomado la decisión para atender problemas de salud mental. Así, Biles da otro salto increíble y visibiliza que cuerpo y mente de les atletas no son asunto separado.

«Tengo que concentrarme en mi salud mental. Simplemente creo que la salud mental es más importante en los deportes en este momento. Tenemos que proteger nuestras mentes y nuestros cuerpos, y no solo salir y hacer lo que el mundo quiere que hagamos», afirmó la gimnasta olímpica.

Sebastián Blasco, psicólogo especialista en Psicología Deportiva y director de la diplomatura de Psicología del Deporte en la Universidad Austral, celebró las palabras de Biles: «En el último tiempo son los propios protagonistas quienes elevan la voz. Veníamos del paradigma del ‘no pain, no gain’, de considerar necesarios la presión y el sufrimiento y creo que ahora estamos frente a un cambio de paradigma en el deporte más ligado al contacto, al disfrute, a la persona».

Biles, de 24 años, primero se bajó de la competencia en equipos de Tokio, aunque de todas formas el conjunto estadounidense se llevó la medalla de plata. «No confío tanto en mí como solía hacerlo, quizás es porque estoy más grande. Hubo algunos días en los que todos te tuitean y sentís el peso del mundo en los hombros -lamentó-. No somos solo atletas, al final del día también somos personas y a veces tenés que dar un paso al costado».

Blasco señaló que la presión no favorece a los atletas -ni a cualquier otra persona-, sino que «nos aplasta, nos disminuye, nos hace sentir pequeños». «Nos parece extraordinario que una persona que disfruta más pueda rendir mejor cuando es el pensamiento más lógico. Y disfrutar es mucho más que divertirse. Si le encontrás un para qué a lo que realizás, vas a tener un rendimiento óptimo con menor costo personal», afirmó.

Para el especialista en psicología del deporte, el hecho de que una figura tan importante como Biles hable y se muestre humana y vulnerable es muy positivo: «Cuando un otro que está en un lugar de liderazgo se muestra vulnerable, lo hace más accesible y más humano. Estábamos fagocitados por una misión exitista de ganar a toda costa y son los propios deportistas los que piden ser considerados en su condición personal y se muestran vulnerables».

El apoyo a la decisión de Biles no sólo llegó de sus compañeres de equipo, sino también de otres deportistas y ex deportistas de élite. La gimnasta rumana retirada Nadia Comăneci, primera en obtener un 10 como calificación en los Juegos Olímpicos (Montreal 1976), afirmó que “hay mucha presión porque quieres hacer lo mejor que puedas”, pero que lo importante es “hacer lo mejor para vos misma y no para los demás que esperan algo más allá de lo que puedes entregar».

Michael Phelps, ex nadador estadounidense y el atleta con más medallas olímpicas de la historia (ganó un total de 28 en los cinco Juegos que participó y 25 de ellas son de oro), también respaldó a Biles. «Espero que ésta sea una experiencia de toma conciencia -dijo a la cadena de televisión NBC-. Espero que sea una oportunidad para subirnos al tren y abrir de par en par este asunto de la salud mental. Es mucho más grande de lo que nos imaginamos».

En 2016, meses antes de los Juegos de Río de Janeiro, el mismo Phelps contó que sufría depresión y que había tenido pensamientos suicidas. Ahora, recordó lo difícil que fue encontrar ayuda en ese momento. «Cargamos un gran peso sobre nuestros hombros y es un desafío, especialmente cuando estamos en la mira y nos tiran encima todas estas expectativas», lamentó el ex atleta y resaltó la importancia de enseñarle a les niñes sobre salud mental.

Además de las dificultades vinculadas a la pandemia que tuvieron que enfrentar todes les atletas olímpicos, Biles tuvo una carga extra: es una de las integrantes del equipo de gimnasia estadounidense que fue víctima de Larry Nassar, el médico que abusó de 350 deportistas que formaron parte de USA Gymnastics y que en 2018 fue condenado a prisión perpetua. La campeona olímpica dio visibilidad a la causa y llevó adelante junto a otres deportistas una causa contra USA Gymnastics y el Comité Olímpico y Paralímpico estadounidense (Usopc) por haber amparado el accionar de Nassar.

Los problemas vinculados a la salud mental en deportistas de alto rendimiento también fueron puestos en el tapete hace poco. La tenista japonesa Naomi Osaka, ganadora de cuatro Grand Slam y encargada de encender el pebetero olímpico para dar inicio a los Juegos de Tokio, se retiró de la última edición de Roland Garros después de negarse a hablar con la prensa porque, explicó, le genera ansiedad. Los organizadores multaron a la tenista por 15 mil dólares.

«Me pongo muy nerviosa y me resulta estresante intentar siempre involucrarme y dar las mejores respuestas que puedo. Aquí en París ya me sentía vulnerable y ansiosa, así que pensé que era mejor tener cuidado personal y saltearme las conferencias de prensa -afirmó en ese momento Osaka-. La verdad es que he sufrido largos episodios de depresión desde el US Open en 2018 y me ha costado mucho lidiar con eso».

Blasco señaló que, aunque todavía no hay entes nacionales o extranjeros que prioricen la salud mental en el ámbito deportivo, “son los propios deportistas los que exigen una mirada diferente hacia ellos”. “Y si no vamos detrás de ese tren, sonamos”, aseguró. «Lo más importante pasa por comprender la integración de la persona. A veces el deporte fragmenta entre el adentro y el afuera de la cancha, pero la persona es un todo, no pueden fragmentarse y el deporte debe concebir a las personas en su modalidad integral», concluyó.

Ludmila Ferrer
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Periodista y Licenciada en Comunicación Social (UBA). Adquirió las mejores prácticas profesionales desde tiempos de estudiante como redactora ANNCOM, Hoy escribe en Página/12 y El Grito del Sur.

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