Close

ABC Parlamentario. Las mociones y los homenajes

 

 

Las mociones -definidas en el artículo 126 del Reglamento de la Cámara de Diputados y en el artículo 139 del Reglamento del Senado- son todas aquellas proposiciones realizadas a viva voz por los/as legisladores/as desde sus bancas. Al respecto, Menem (2012) considera una definición ampliada de Ubertone sobre el particular, que remite a una proposición concreta con las referidas características pero que, además, tiende a “promover un asunto, generalmente de inmediato objetivo procesal, también concreto y ordinariamente relacionado con el ordenamiento del debate”; y citando a Pérez Nieves incorpora que dicha proposición puede estar orientada a dar “impulso a una iniciativa ya ingresada o a promover” (p.276). Para Menem:

“Parece claro que las características principales de las mociones consisten en ser hechas de viva voz por un legislador, durante el transcurso de una sesión y que persiguen una finalidad de tipo procesal vinculada con el desarrollo de la discusión. De ello se desprende que no cualquier petición o manifestación que formule un legislador en el curso de un debate puede ser considerado como una moción, sino que debe tener un objetivo determinado referido al procedimiento.” (p.276)

Siguiendo esa línea de razonamiento, su importancia radica en que pueden tener una sustancial incidencia en el desarrollo de los debates de la Cámara y de las decisiones que, consecuentemente, ésta pueda tomar.

Las mociones pueden clasificarse en los siguientes tipos en función de su objeto: de orden, de preferencia, sobre tablas y de reconsideración.

Mociones de orden

En primer lugar, cabe aclarar que los reglamentos de ambas Cámaras no coinciden completamente en el objeto de aplicación de este tipo de mociones. 

En Diputados, las mociones de orden son todas aquellas proposiciones que, conforme el artículo 127, tienen por objeto: que se levante la sesión; que se pase a cuarto intermedio; que se declare libre el debate; que se cierre el debate; que se pase al orden del día; que se trate una cuestión de privilegio; que se aplace la consideración de un asunto pendiente por tiempo determinado; que el asunto se envíe o vuelva a comisión; que la Cámara se constituya en comisión; y que, para la consideración de un asunto de urgencia o especial, la Cámara se aparte de las prescripciones del Reglamento. 

En el Senado, conforme el artículo 140, tienen por objeto: que se levante la sesión; que se pase a cuarto intermedio; que se declare libre el debate; que se cierre la lista de oradores/as o se dé por concluido el debate; que se pase a cumplimentar el plan de labor; que se plantee una cuestión de privilegio -es decir, vinculada con las prerrogativas que la CN otorga a la Cámara y a cada uno/a de los/as integrantes para garantizar su normal funcionamiento y preservar su decoro-; que se aplace la consideración de un asunto pendiente por tiempo determinado o indeterminado; que el asunto se envíe o vuelva a comisión; que la Cámara se constituya en comisión; que el asunto se envíe a la comisión o las comisiones que lo hayan considerado, para su tratamiento en particular de conformidad al artículo 79 CN; que el asunto delegado para su tratamiento en particular en comisión de acuerdo al artículo 79 CN vuelva a consideración del Senado; y que la Cámara se aparte de las prescripciones del reglamento en puntos relativos a la forma de la discusión de los asuntos.

En cuanto al carácter de la enumeración, Menem (2012) adhiere a lo planteado por Schinelli, que considera discutible que la misma sea taxativa, en tanto en el Reglamento existen y en la práctica parlamentaria se han dado otras mociones de orden que pueden calificarse de “atípicas” por no estar expresamente contempladas: 

“las mociones no necesitan de fórmulas sacramentales para ser planteadas (…) muchas veces se producen situaciones en las que los parlamentarios formulan propuestas relativas al curso del debate que, aún cuando no encuadren en la tipificación parlamentaria, tienden a ordenar o encauzar las discusiones” (p.278)

La consideración de este tipo de mociones es previa a todo otro asunto -así sea que éste se encuentre en pleno debate- y deben ser tratadas en el orden de preferencia en el cual están enumeradas en el Reglamento -con excepción de aquellas referidas a cuestiones de privilegio, que poseen prelación respecto a las otras, conforme lo establece el artículo 128 RCD-. El reglamento indica que todas las mociones deben someterse a votación sin discusión, salvo las que remiten a cuestiones de privilegio, para las cuales los/as legisladores/as cuentan con 5 minutos de exposición. 

En el caso del Senado, el Reglamento indica que las primeras siete mociones enumeradas deben ponerse a votación sin discusión; mientras que las otras cinco deben discutirse brevemente,“no pudiendo cada senador hablar sobre ellas más de una vez, y no más de cinco minutos, con excepción del autor, que puede hablar dos veces”. Además, la moción de cierre del debate no puede votarse mientras algún/a legislador/a desee hacer uso de la palabra.

Para ser aprobadas en Diputados, el artículo 129 establece que las mociones de orden requieren de la mayoría absoluta de los votos emitidos, excepto las determinadas en los incisos 3, 6 y 9 del artículo 127, que requieren dos tercios de los votos, y la del inciso 10, que precisa el voto de las tres cuartas partes. Por su parte, aquellas mociones que sean desechadas no pueden volver a ser planteadas en la misma sesión.

En el Senado, para ser aprobadas, el artículo 142 establece que las mociones de orden requieren de la mayoría absoluta de los votos emitidos, excepto las determinadas en los incisos 10 y 11 del artículo 140, que requieren la mayoría absoluta del total de los/as integrantes de la Cámara. En cuanto a la repetición de este tipo de mociones, el reglamento indica que éstas “pueden repetirse en la misma sesión sin que ello importe reconsideración”.

Mociones de preferencia

Las mociones de preferencia, por su parte, se encuentran reguladas en los artículos 130 a 133 RCD y remiten a aquellas proposiciones que tengan por objeto anticipar el momento en que, de acuerdo al Reglamento, corresponde considerar un asunto, tenga éste o no despacho de comisión. Este tipo de mociones puede ser con o sin fecha fija, así como también con o sin dictamen. De acuerdo con Menem (2012), lo más relevante de este tipo de mociones es que apuntan a generar “una alteración en el orden normal y regular en qué momento deben ser considerados los proyectos y asuntos de acuerdo al reglamento y al plan de labor parlamentaria, para “privilegiar” algunos de ellos al determinar con anticipación la oportunidad o la fecha en que deben ser tratados” (p.288). En otras palabras, una vez aprobadas, las mociones de preferencia interrumpen el curso normal de los asuntos, dándole tratamiento prioritario a aquellos que han sido objeto de las mismas.

Este tipo de mociones deben plantearse, al menos en el caso de la HCDN, luego de que el cuerpo haya considerado el plan de labor, para lo cual los/as legisladores/as deben anotarse en Secretaría, conforme lo establece el artículo 168, antes de la sesión e indicar el asunto de referencia.

En cuanto a las mociones sin fecha fija, el artículo 131 establece que el asunto a considerar debe ser tratado en la reunión o reuniones subsiguientes que la Cámara celebre, como el primero del orden del día. Las preferencias de igual clase deben tratarse a continuación y por su orden. Respecto de las mociones con fecha fija, el artículo 132 indica que será tratado en la reunión que la Cámara celebre en la fecha fijada, como el primero en el orden del día y la preferencia caducará si el asunto no se trata en dicha sesión o la sesión no se celebra.

Para la aprobación de mociones de preferencia con dictamen de comisión, el artículo 133 RCD establece el requisito de la mayoría absoluta de los votos emitidos; mientras que exige las dos terceras partes de los votos emitidos cuando se trata de un asunto que no posee despacho de comisión.

Mociones sobre tablas

Respecto de las mociones de tratamiento sobre tablas, el artículo 134 RCD refiere a ellas como toda proposición que tenga por objeto considerar en la misma sesión un asunto, tenga o no despacho de comisión. El Reglamento entiende que este tipo de mociones sólo pueden formularse dentro de los turnos fijados por el artículo 168 -excepto las previsiones del artículo 210-; deben ser consideradas en el orden en el que sean propuestas; y requieren para su aprobación las dos terceras partes de los votos emitidos. Si no son tratadas y resueltas en la sesión en la que son planteadas, las mismas caducan. Del mismo modo, si se pasa a un cuarto intermedio y la sesión no se retoma el mismo día o en la fecha establecida con ese objeto. Aprobada una moción de sobre tablas, el asunto que la motiva debe ser tratado como primero del Orden del Día de la misma sesión, con prelación a todo otro asunto.

Cabe destacar respecto de estas mociones que los Reglamentos de ambas Cámaras prohíben de forma expresa que sus disposiciones sean derogadas o modificadas por resoluciones adoptadas sobre tablas. Para ello, es menester proceder mediante un proyecto de forma que debe seguir igual tramitación que cualquier otro.

Mociones de reconsideración

En cuanto a las mociones de reconsideración, el artículo 135 RCD precisa que son aquellas proposiciones que tienen por objeto rever una sanción de la Cámara, sea en general o en particular. De acuerdo con Menem (2012), con estas mociones se procura “habilitar la posibilidad de que se vuelva a tratar el asunto que es objeto de la misma, pero de ningún modo implica por sí sola la modificación del mismo” (p. 293). 

Este tipo de mociones pueden formularse desde el momento en que se produce la sanción que se pretende rever, hasta la finalización de la sesión en la cual ha sido dictada. El Reglamento admite que también puedan ser planteadas mientras el asunto se encuentre pendiente, durante el curso de la sesión. “Si la sesión dura varias jornadas y se va pasando de un día a otro mediante sucesivos cuarto intermedios, no se pierde la posibilidad de formular esta moción en cualquiera de dichas jornadas” (Menem, 2012, p.294). Deben tratarse inmediatamente de formuladas y requieren para su aprobación de las dos terceras partes de los votos emitidos, no pudiendo repetirse en ningún caso una moción de este tipo que haya sido rechazada. 

Los homenajes

Cabe resaltar que, mientras que para las mociones de preferencia y las mociones de sobre tablas valen las mismas consideraciones efectuadas para sus similares en el RCS; no sucede lo mismo con los homenajes, tema sobre el cual existen notorias diferencias entre los Reglamentos de ambas Cámaras. 

En este sentido, el artículo 221 RCD establece que para proceder a ello, los/as legisladores/as pueden hacerlo bajo la forma de proyectos de resolución que deben ser directamente remitidos a la Comisión de Labor Parlamentaria. Si ésta los aprueba, se fija entonces una sesión especial mensual con el objeto de realizar oralmente el homenaje en cuestión. No obstante ello, los/as legisladores/as pueden acompañar por escrito sus expresiones, siendo las mismas incluidas como inserciones en el Diario de Sesiones de la misma sesión o de la inmediata sesión de tablas que hubiere. 

Para que un homenaje sea realizado en la misma sesión en la que es solicitado se requiere la aprobación de la Cámara por dos tercios de los votos emitidos y no se pueden efectuar más de dos homenajes por sesión. En ellos, no pueden hacer uso de la palabra más de tres diputados por homenaje (salvo para expresar la adhesión de un bloque o solicitar una inserción) y cada legislador/a cuenta con cinco minutos improrrogables. En ningún caso se permiten réplicas ni debates en los homenajes -igual que lo dispone el RCS-.

Maria Clara Güida
+ posts

Prof. Cs. Comunicación Social (FSOC-UBA). Especialista en telecomunicaciones y políticas públicas de información y comunicación. Docente en Legislación Comparada y en Derecho a la Información (UBA). Asesora de la Comisión de Sistemas, Medios de Comunicación y Libertad de Expresión en el Senado de la Nación. Además escribe genial y es de River Plate. 

scroll to top